Práctica de Nembutsu en la vida cotidiana


La práctica de Pedro

Despertarme con Nembutsu

"He dormido de golpe toda la noche, cosa rara en mí. Me he despertado fenomenal y he comenzado inmediatamente Nembutsu en la cama como de costumbre, repitiendo la Palabra Namu Amidabutsu en voz baja (Nembutsu se refiere a la recitación de esta palabra).

Pero esta mañana he continuado Nembutsu durante el desayuno incluso, cosa que no ocurre casi nunca. Quizá hoy estaba más relajado y el canto de Namu Amidabutsu salía de mi boca sin cesar, como oír una buena música.

Cuando estoy en esta onda, mi capacidad de atención se expande a las cosas que me rodean, y descubro y percibo más cosas (incluso mi cuerpo y respiración se tranquilizan) y todas las cosas de siempre, de mi alrededor, me parecen como mas frescas y novedosas. Así que disfruté mi primera taza de café, saboreándola.


Mientras espero algo o alguien, recito Nembutsu.

Al coger mi coche del garaje para ir al trabajo, no ha arrancado. He tenido que llamar a la grúa. Mientras la esperaba, practicaba Nembutsu, preocupado por lo que le habría pasado a mi coche. Al principio estaba muy nervioso pero poco a poco me iba calmando y cuando llegó la grúa, estaba bastante tranquilo. Según el conductor de la grúa, había dejado la luz encendida toda la noche y el coche se quedó sin batería. Menos mal que no es nada grave...sale la palabra Namu Amidabutsu de mi boca...


Practico Nembutsu en estado de confusión mental.

Me doy cuenta que mientras esperaba la grúa, yo recitaba Nembutsu en mi plena inquietud (llegar tarde a la empresa, qué ha pasado con el coche, qué decir a mi jefe etc.), por lo tanto mi atención no se centraba fácilmente en la palabra.

Necesitaba algún tiempo para sintonizar con mi propia voz sin distracción. A medida que aumentaba el volumen del sonido de NAUMU AMIDABUTSU en mi cabeza, (como invadiendo espacios de otros pensamientos y preocupaciones) me iba calmando poco a poco hasta el momento de llegar la grúa. Mientras hablaba con el hombre de la grúa practicaba a intervalos y gracias al Nembutsu la preocupación de llegar tarde a la empresa había desparecido. Ya me daba igual. Así recuperé la paz interior. Me sentí contento porque me había liberado de mis pensamientos obsesivos y además inútiles, sin sentido...

Le di un apretón de manos de agradecimiento sincero al conductor de la grúa. En el momento de despedirme del conductor, el hombre se extrañó un poco al verme anímicamente tan alegre y contento. He podido comprobar de nuevo, el poderoso efecto psicológico del Nembutsu recitado.


Recito Nembutsu siempre cuando conduzco mi coche y aprovecho cualquier momento y cualquier lugar para practicar.

He llegado al trabajo con casi dos horas de retraso (recitando Nembutsu en el coche a intervalos). Mi jefe me ha llamado a su despacho. Quería hablar conmigo. Hace unos meses persisten los rumores que la empresa va a despedir a cientos de trabajadores que pasen de 50 años de edad. Mi cabeza se dispara de nuevo en todas direcciones pensando de todo: mi posible despido y sus consecuencias...Mis pensamientos me aterrorizaban y fui al servicio. De repente me acordé de Nembutsu. Y empecé a repetir Nembutsu de forma tranquila y confiada.


Experimentando Nembutsu cuando tengo que afrontar algunas situaciones difíciles...

Seguramente lo hice así por experiencias anteriores en situaciones similares en las que Nembutsu, a decir verdad, no me funcionó demasiado bien.En aquellas ocasiones yo solía recitar Nembutsu mentalmente y de forma fuerte e intensa como si quisiera ahuyentar emociones internas negativas y no dejase entrar otras nuevas (no lo hacía intencionadamente pero creo que en el fondo quería controlar mi mente para llegar a un estado de tranquilidad. Resultaba que los miedos se apoderaban aún más de mí). En esta ocasión me concentré confiado simplemente en la recitación.

No sé cuanto tiempo estuve recitando. Me pareció muy largo.Cuando abrí los ojos, me encontré muy calmado y me dije que me daba igual si me despedían o no, hoy mismo. Simplemente sin ninguna razón particular, llegué a esta conclusión.Me sorprendí yo mismo del cambio radical de mi estado emocional. Han desparecido mis miedos por completo y me he llenado de una sensación de descarga de todas las ataduras de la vida. No me preocupaba nada de lo que podía ocurrirme a mí ni a mi familia, ni de la dificultad que supone encontrar un nuevo trabajo a mi edad, etc. Todo esto eran pensamientos de antes y simplemente se esfumaron y ya no existían...


Sale Nembutsu espontáneo como expresión de la gratitud.

Entré en su despacho con tranquilidad. Mi cabeza parecía estar en otro espacio, mientras le escuchaba muy atentamente. Sus palabras me sonaban un poco distantes. Mi jefe me comentaba que mi anteproyecto fue aprobado por la comisión ejecutiva y había que ponerlo en marcha inmediatamente. Me animó a seguir trabajando con él. Me tranquilicé enormemente y automáticamente salió "Namu Amidabutsu" de mi boca varias veces...

Este último NAMU AMIDABUTSU era espontáneo para mí. Ni siquiera me acuerdo bien como fue en detalle, pero seguramente expresé mi sincera gratitud hacia La Vida.

Mi experiencia de hoy en el servicio no se puede expresar con palabras. Realmente me parecía que habían transcendido todos mis problemas existenciales en este mundo. He podido vivenciar una experiencia importante. He sentido mi vida apoyada y afortunado por conocer Nembutsu.


Cuando me sabe mal no poder hacer algo por alguien.

Estaba casi eufórico por mi nueva experiencia de meditación profunda. Olvidé por completo la práctica de Nembutsu hasta justo antes de ir a comer. Me llamó mi mejor amigo, Juan, para decirme que acababa de divorciarse de su mujer. Mientras lo escuchaba por el teléfono mantenía Nembutsu mentalmente. Quizás no sabía responderle adecuadamente.Me sabia mal de no poder decirle nada positivo. Nembutsu era la única cosa que podía hacer.




Practico Nembutsu mientras estoy con alguien, hablando...

Por la tarde, mientras estaba con Juan en un restaurante, practicaba Nembutsu mentalmente a intervalos, como lo hago normalmente mientras estoy con la gente. ¡Claro que la gente no se da cuenta! En esta ocasión Nembutsu me ayudó a mantenerme receptivo e incluso aconsejarle cosas positivas con cierta serenidad. A decir verdad, yo mismo me sorprendí del efecto de Nembutsu y mi capacidad de poder ayudar a Juan oportunamente y con claridad.

Llegué a casa un poco cansado, me senté en un rincón tranquilo y practiqué Nembutsu para renovar energía.



Para saber más sobre el Nembutsu:

Dojo Asai - Sils (2007)