¿Qué es Naikan?

Todo lo que necesitamos para ser felices está en nuestro interior; pero a menudo nosotros mismos hemos engendrado nuestra insatisfacción, sufrimiento e infelicidad, y por ello somos también nosotros mismos quienes podemos superar esos sentimientos.

El naikan es un método japonés de introspección sencillo e intensivo que ayuda a enfrentarse al propio yo de una forma serena y apacible y conduce a sanar las heridas más antiguas del alma y recuperar la fuerza y la alegría de vivir.


VIAJE AL PASADO

El naikan clásico -suchu naikan- dura una semana.. Durante esa semana se trabaja cada día intensivamente. La sesión empieza a las seis de la mañana y termina a las nueve de la noche, de modo que en total se realiza un trabajo con uno mismo de unas 100 horas.

Cada practicante tiene su propio espacio, de unos 2m, delimitado por un biombo, a fin de no recibir ningún estimulo del mundo exterior. Su tarea durante el retiro consiste en examinar las relaciones más estrechas y significativas de su vida -la convivencia con la madre, el padre, los hermanos y hermanas, la pareja, los hijos, los amigos- en periodos sucesivos de cinco años.

Por ejemplo, cuando el practicante encara la relación con sus padres, empieza con la madre y examina el periodo que va del nacimiento a los cinco años, luego de los seis hasta los diez, etc., hasta llegar al momento presente o hasta la fecha de la muerte de su madre.


3 PREGUNTAS CLAVE

La introspección, Naikan debe centrarse en el propósito de dar respuesta a tres preguntas en relación con esa persona y durante ese periodo:

. ¿qué hizo por mí esa persona durante ese periodo?
. ¿qué hice yo por ella durante ese mismo periodo?
. ¿qué dificultades le causé en este periodo?

A cada periodo de cinco años se dedica aproximadamente una hora y media de análisis y reflexión. Al cabo de esa hora el practicante recibe la visita del guía, a quien debe responder de forma breve las tres preguntas naikan.

El guía de naikan se limita a acompañar al practicante en su camino y a escucharle con el corazón. Su tarea no consiste en analizar o evaluar resultados. Al fin y al cabo, es el practicante quien va descubriendo qué ha sido correcto a su juicio y qué no en su comportamiento ante la vida. Por ello, durante el retiro naikan crece la confianza en la propia capacidad de observación y valoración, lo que se convierte en una base sólida para reorientar el futuro.

  Sobre las tres preguntas Naikan


EL PROCESO HACIA LA ALEGRÍA

El practicante sólo tiene contacto con el guía, únicamente habla con él y no con los demás practicantes, aunque todos llevan a cabo su naikan en la misma sala. Durante esa semana normalmente no se establece ningún contacto con el exterior, no se escucha la radio ni se ve la televisión ni se lee ningún libro por la noche para distraerse. Sin embargo, los participantes no se aburren: su propia vida es la historia más interesante, aleccionadora y emocionante que puede existir.

Con frecuencia las emociones humanas negativas provienen de los deseos e impulsos personales contrariados -sobre todo en la primera infancia- que, al no poder materializarse, producen todo tipo de desequilibrios, bloqueos, frustraciones, insatisfacciones y miedos. Esa negatividad se traduce en quejas, celos, pesimismo, falta de energía, estrés, autocompasión o malhumor.


LA FUENTE INTERNA DE LA GRATITUD

Al reflexionar sobre el pasado con el método naikan la mayoría de personas podemos darnos cuenta de que a lo largo de nuestra vida hemos recibido ayuda, amistad y amor de muchas otras personas. Gracias a ello, hemos crecido y vivimos en el presente. Hacernos profundamente conscientes de ese hecho origina un sentimiento natural de gratitud y humildad hacia el entorno que transforma nuestra relación con la vida y nos conduce a vivir positivamente, al tiempo que nos descubre una fuente de alegría a la que siempre podremos acceder.

El naikan puede ayudar a reconciliarse con el pasado y a profundizar en el interior de una forma tanto o más intensa y efectiva que la psicoterapia occidental. El naikan no cambia la vida, sino la percepción que se tiene de ella. Lo que tiene valor para una persona recibe alimento y protección, lo que está contra nosotros pierde su poder y se deja atrás. En consecuencia, el entorno también empieza a transformarse positivamente.

El método naikan hace tiempo que se desligó de sus raíces en la tradición del budismo. Es una técnica universal, accesible a todo el mundo, que no exige comulgar con ningún credo ni adoptar una doctrina determinada. Tampoco es necesario haber practicado meditación ni poseer una capacidad de concentración especial. El practicante sólo debe estar dispuesto a enfrentarse a sí mismo en silencio y aceptar lo que va descubriendo. En sólo una semana de retiro puede hallar la paz consigo mismo, requisito para vivir en paz con los demás.



Para saber más sobre el Naikan:

Dojo Asai - Sils (2007)