La razón por la que he querido realizar el Naikan es por querer dejar la vida que he estado llevando durante estos dos últimos años. Tabaco, alcohol y drogas me están consumiendo de manera alarmante. Creo que soy adicto a todo esto porque no me acepto tal como soy, y me interesaría conocerme mejor porque sé que es ahí donde está el poder de cada uno.
Yo venía para solucionar un problema, y el Naikan me ha ayudado mucho más de lo que yo creía, hasta he resuelto problemas que no sabía que me estaban bloqueando la vida. La relación con mis familiares no era del todo bueno, pero te das cuenta de que eres tú quien crea esas malas situaciones, porque les das a los demás una mala reputación por el carácter que tienen. Yo recuerdo y aún más después de hacer Naikan que mi infancia ha sido lo mejor de mi vida, una base equilibrada, por todo lo que recibía. A medida que pasan los años haces cosas que ya no gustan tanto y desaparece esa etapa que todos deberíamos recordar. Ha sido una experiencia inolvidable, recuerdo que habían momentos alegres, dolorosos, tiernos, violentos, tristes, etc... Me sorprendía por la manera tan fuerte que me entraban. Mi rincón (se refiere al biombo, un espacio personal de unos 2 m. cuadrados, designado para estar los 7 días de Naikan) se había convertido en una casita confortable, aunque a veces me agobiaba, por el poco espacio que tenía. Yo normalmente visto de ropa negra, al cabo de dos días de estar allí, solo quería vestirme de colores, inconscientemente mis ideas también lo hicieron.
Mi problema más grande que tanto me pesaba era la música y las drogas, aunque no lo parezca empece a tomar por culpa de una adicción que tenía de un grupo de rock llamado Marilyn Manson. Yo quería ser como él, y para eso me tenía que drogar para bailar igual, cantar, gritar, ponerme violento, cortarme etc... Si, lo conseguía pero por otro lado perdía amistades, las relaciones con mis padres, mis ideas, pensamientos etc... Se convirtió en una secta musical que me estaba consumiendo. Antes de entrar en Naikan dudaba por cómo podía dejarlo todo. Había dejado las drogas, pero temía en volver a caer, y la música aún la escuchaba. Hoy después de siete días ya se donde irá todo ese material que me estaba haciendo daño. Con Naikan he descubierto que tengo muchas cosas positivas para hacer en la vida, podría decir que lo he superado pero no quiero bajar la guardia, he aprendido que hay que luchar constantemente. Muchas gracias por la buena comida, la bondad de David y la colaboración de Nori i en especial a Hideo Asai.
Hola, Hideo!
Bueno, el impacto del exterior no me quitó la paz que conseguí en el Dojo Asai, la relación que tuve con mis familiares era muy buena e incluso les transmitía esa paz tan amena. El mundo del exterior tiene mucho poder, así que perdí esa armonía al cabo de unos días, pero con nuevos pensamientos y con ideas que me fortalecen interiormente. Una cosa que no sabía era que existe esa paz que yo desconocía totalmente. Pensaba que las drogas y la música violenta, me ayudaban en mi vida social. Pensar así es muy normal en la juventud de hoy día. Ahora sé de que manera me tengo que desarrollar, el Naikan me ha abierto nuevas expectativas, maneras de actuar ante un problema, con ganas de purificarme para sentir el bien, que es mucho mejor que las drogas. A las personas no las culpo tanto como antes, si tengo una conversación con alguien, sé que si se ha equivocado, es por que uno siempre se puede equivocar mientras se aprende, y que a veces no se tiene bastante experiencia para defenderse con la bondad. Creo que la culpa es algo absurdo, por que solo trae que problemas. La relación que tengo ahora con las personas es muy confortable, me veo capaz de muchas cosas que antes ¡¡me atormentaba tanto!!
¡¡Ah!! Todos los CD's que tenía sobre Marilyn Manson los he dado, me los he quitado por completo de mi vida. Ahora me siento como una semilla, una buena semilla que dará mucho fruto para ayudar a personas marginadas por el poder de la sociedad.
Mientras escribía esta carta había puesto una barra de incienso que me diste, el mismo que ponías en la semana de Naikan. Mi habitación se parece al Dojo Asai en algunos momentos...aunque algunas veces no se parecen mucho, al menos intento crear el ambiente.
Os aprecio mucho a todos los de Can Selva y que sigáis así de bien, porque la casa de meditación irá muy lejos. Hasta pronto.
La verdad es que mi vida necesita un cambio (sé lo que no quiero, pero no sé lo que quiero). Creo que estoy falto de amor por mi mismo, quisiera estar en paz conmigo y con el universo sin necesitar nada de nadie, ser uno mismo y hacer lo que realmente me gusta.
Desgraciadamente me he engañado demasiadas veces a mi mismo y no me lo puedo permitir más. Vivir en paz, en armonía, y con amor es mi camino a seguir en esta vida.
Cuando llegué aquí no sabía que era lo que iba a hacer. Yo buscaba una manera diferente de pasar unas vacaciones, conocer gente nueva ya que mi vida necesitaba un cambio. No me hablaba con mis padres, hermana y algunos amigos hace muchos años. Creía ser autosuficiente, pero no era así. Buscaba la paz, amor y armonía en mi vida y yo creía que los demás todo me lo destrozaban. Como os decía, vine aquí por casualidad (las casualidades no existen) y cuando Hideo me explicó lo que debería hacer pensé en irme, pero pensé de nuevo: "Bueno, si no puedo el miércoles me voy". "¡Vaya vacaciones!" y así empecé con el Naikan. Los dos primeros días fueron duros porque no entendía nada. Decían que a base de tres preguntas podría ver esa luz que tanto buscaba, pero yo no veía lo mucho que los demás habían hecho por mí a cambio de nada y lo poco que les había dado yo y los problemas que les estaba causando. Me sentí muy triste y hasta lloré. Me pregunté que podía yo hacer por ellos.
El sexto día estaba eufórico por volver a casa, dar un beso a mi madre, mi padre, mi hermana, saludar a todo el mundo...y ser capaz de enfrentarme a mis problemas (porque ya no me parecen problemas). Doy gracias al Universo por ser la persona que soy y permitirme vivir esta experiencia que justo ahora empieza. Gracias Hideo por estar, Elisenda por todo y por ser una buena cocinera, David por ocuparse de que no nos faltara nada. Gracias, mil gracias a todos.
He venido aquí para participar en este mi primer Naikan con la certeza de que me ayudará a cerrar y completar partes de mi pasado que todavía hoy a veces se presentan en mi día a día, en mis relaciones personales y conmigo misma obstaculizándome y sin dejarme nacer. En concreto el abandono y soledad de mi infancia me han hecho excesivamente rígida, fría, independiente y también victima. Querría que el Naikan me permitiera abrir más el corazón, que me ayudase a disolver la defensa de la crítica y reproches y salvar así la distancia que a veces pongo con la gente. Quiero hacerme consciente de los regalos que me ha dado la vida.
Pensé que venía a cerrar una puerta, ya cerrada después de años de terapia de mi pasado doloroso, mi infancia perdida, mi abandono, mi adolescencia caótica. Creía que el cerrar definitivamente me ayudaría a liberarme y unir más plenamente mi presente. Pero me equivoqué. Naikan me ha hecho reabrir esa puerta (después de oponerme durante 3 días) y reexaminar mi pasado con una nueva luz: las 3 preguntas claves, esta ha sido la reorientación reveladora. Este ir y venir que el Naikan propone, de ponerte en situación ahora de hija, ahora de madre me ha permitido sobreponerme a la resistencia, es decir mi resentimiento, y abrir mi corazón a lo que reabrí, que fue mucho más de lo que hasta ahora había reconocido. Creo que Naikan puede verse a distintos niveles: uno más mental-psicológico y otro mucho más profundo, espiritual de unión y conexión con el amor. Espero que en otro Naikan me pueda permitir vivir-sentir y saltar a ese amor de una manera más esencial.
Me voy llena de energía, sentimientos de amor y gratitud hacia todo el universo que me rodea. Me siento muy afortunada y rica por lo que la vida me ha dado, y especialmente a todos vosotros, peregrinos acompañantes de mi viaje. Hideo, Xavier, Jaume, David, Elisenda, Noriko, los perros y gatos.
Llegué al Dojo Asai buscando calma y tranquilidad, buscando paz... quería "hacer callar el mundo" unos días. Asai me ofreció no sólo silencio exterior, sino paz y quietud interior.
Naikan ha sido para mí una gimnasia para el corazón. Al igual que el buen ejercicio físico te cansa, pero te vitaliza y mantiene tu cuerpo ágil, fuerte... así actúa el Naikan con tu capacidad de comprender y amar aquellas y aquello que te rodea.
Hay momentos en que te da pereza ponerte, hay momentos duros. pero tu mente y tu cuerpo se acostumbran a este ejercicio de mirar hacia el interior, y en los "parones" noto como crece una gran sensación de alegría, de formar parte del Universo desde este pequeño rincón en que estoy.
Tengo una vida llena de estimación y amor, y antes del Naikan ya aprendí a
reconocerlo. Con el Naikan he aprendido sin embargo, que también puedo expresar este reconocimiento y volverlo emoción con los demás. He aprendido también a aceptar simplemente que algunas veces no he sabido dar gracias a tiempo y que esto no puede paralizarme.
Mi Naikan no ha sido completo (4 días), y por ello agradezco a Asai me dejara realizarlo, aún sabiendo que para él es importante hacerlo completo (una semana) para profundizar mejor. Gracias
Gracias también por tu actitud de respeto y humildad.
Gracias a todos los que me han atendido diariamente estos días.
Ahora me toca aplicar una actitud Naikan a mi ritmo diario.
Es importante que existan lugares como éste en el mundo.
Muchas gracias
Para saber más sobre el Naikan:
Dojo Asai - Sils (2009)